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Durante diez días recorrí con mi cámara estropeada los lugares más hermosos de este sorprendente país. Desde la mezquita de los Omeyas a las ruinas de Palmira y desde las norias de Hama al zoco de Aleppo, pude comprobar que el pueblo sirio es el más hospitalario que he conocido. La mayoría de las imágenes se perdieron con mi cámara: el delicioso sabor de sus dulces, zumos y helados aún perdura en mi memoria.
I went round for ten days the most beautiful places in this surprising country. From the Umayyad Mosque to the ruins of Palmyra and from the norias in Hama to the Souk of Alleppo, I could see that Syrian people are the most hospitable that I have never known. The most of my pictures got lost with my broken camera: the delicious taste of their sweets, juices and icecreams still lives on my mind.
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